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jueves, 16 de marzo de 2017

APRENDER A COMER NO ES UNA OPCIÓN, ES UNA OBLIGACIÓN

Tengo un filósofo de cabecera, Edgar Morin, que siempre me lleva a pensar en la manera de vivir. Hace unos días leía una de sus declaraciones "[Nuestra educación] adolece de una enorme carencia en lo que atañe a una necesidad primordial del vivir: equivocarse y engañarse lo menos posible, reconocer fuentes y causas de nuestros errores e ilusiones, buscar en toda ocasión el conocimiento más pertinente posible."

Cuando hacemos una dieta, cuando empezamos una serie de ejercicios, cuando diseñamos las actividades de una semana tendemos a pensar el los logros, más que en los pasos. Y los pasos contienen inseguridades, caídas, tentaciones... Nadie nos explica que la semana es dura. Nadie nos dice que hay momentos de flaqueza y de hambre. Por eso es importante recordarlo. 

Cada semana hacemos el propósito de hacer un menú completamente equilibrado. Pero somos muy conscientes de los "imprevistos sociales" y de las tentaciones que puede provocar la ansiedad. Así que no te mortifiques. Simplemente lo tenemos en cuenta e intentamos equilibrar al día siguiente. Esos "errores" son los que nos enseñan a comer. 





No decimos nada nuevo o que no sepáis ya. Simplemente hay que aprender a comer. Reeducar nuestra manera de alimentarnos. No hay milagros. Lo único que existe es nuestra responsabilidad ante lo que comemos. Y para hacerlo debemos contar que no somos perfectos. Sólo así lograremos aprender, avanzar y perder eso que nos sobra.

lunes, 27 de febrero de 2017

WE CAN BE HEROES

"¿Qué ves cuando miras a la chica del espejo?" Una pregunta que se le hace a Alicia, puede ser la pregunta que abre o inicia el camino hacia la pérdida de peso, hacia el despertar de nuestro cuerpo. Más allá de llevarnos al lado oscuro, a una visión rota de nosotros, de deformar de manera desagradable aquella persona que somos, cruzar el espejo debe llevarnos a ser nuestro propio héroe o heroina. 


Hay quien dice que la vida está llena de etapas. Otros dicen que son ciclos, que se repiten tal y como nos dejaron en herencia los griegos antiguos. Sea como sea, pues yo no lo tengo claro, nos cruzamos con nosotros mismos cada día. Y entonces nos miramos para proyectar lo que creemos ser: una imagen en un espejo deformado. 

Por suerte, todo es relativo y puede cambiar. Sólo depende de cómo nos pongamos los zapatos. Mi hija me enseñó el otro día que los besos se pueden acabar y entonces es necesario hacer una carga en el almacén de los besos. Supongamos que nos olvidamos de la existencia de ese almacén mágico donde guardar las cosas maravillosas que tenemos y podemos dar. Supongamos que al cruzar el espejo descubrimos de su existencia. Supongamos que la fuerza de ese almacén nos puede convertir en héroes. Supongamos que podemos abrirlo y llenarlo. ¡Pues ese almacén existe!

Es hora de correr hacia él. Te espera, nos espera. Es tiempo de llenarlo de desayunos de cosquillas o de abrazos de más de cinco minutos. Pero también de fuerza, de confianza en uno mismo, de amor hacia nosotros. De la energía que nos puede convertir en héroes. Sabiendo que podemos caer, pero que nos podremos volver a levantar. 

Quiérete, pero no te prometas que lo harás. Simplemente déjate sorprender por el despertar de tu héroe. El que tiene superpoderes y también sus puntos débiles. Camina, porque es la mejor manera de no perder el equilibrio.

viernes, 24 de junio de 2016

CAPSES

Avui m'he trobat amb aquest vell bloc. No ho recordava. En veure-ho ha estat com obrir una caixa. La caixa que conté els nostres passos, aquestes sabatilles desgastades que vam oblidar després de l'últim post i possiblement l'últim intent de fer dieta. És com si el bloc hagués estat rondant per totes les habitacions de la nostra casa, fins que he donat amb ell per accident, amagat sota del llit. 

Esper poder reprendre l'activitat al bloc. Tant de bo dins uns anys pugui trobar-me amb aquest "nen" oblidat, i ens ompli els ulls de somriures. Llavors li podrem dir ... saps, ho vàrem aconseguir.

domingo, 14 de febrero de 2016

CONSTANCIA

Llevamos unas semanas desde que hemos empezado de nuevo la dieta. Bueno, deberíamos ser más precisos y decir "desde que miramos más qué comemos y cómo". Es una nueva etapa que se une al reto de hacer una vida más saludable. Por ejemplo, la semana pasada corrimos una carrera de 5km. Nuestra primera carrera. Y aunque no hemos perdido mucho peso, hemos de reconocer que se empieza a notar. 

Cuando queremos perder peso para siempre hay que tener constancia y paciencia, pues el tiempo es importante, no se puede pretender perder cinco kilos en una semana, te dejarás la salud y casi seguro que los recuperarás. No pensamos dejar de trabajar para conseguir nuestro objetivo. Creo que ese es el factor principal. La causa del fracaso es la falta de constancia para esperar los resultados. Perder peso es un camino de idas y venidas, hasta alcanzar el peso saludable, favorable, el peso deseado. Llegar a la meta requiere paciencia y dedicación en todos los órdenes de la vida.

Miraba nuestros cuerpos y los analizaba. Tenemos el cuerpo de unos treintañeros (salvando la edad cronológica) que se tira muchas horas en el escritorio pero que también camina mucho, ablandado por la vida sedentaria. Así que, después de mirarlo me invito a cambiarlo. Me invito a ser constante y luchar contra los caprichos. Me invito a luchar por mi objetivo. Por nuestro objetivo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Que te apetezca lo que te debe apetecer

Muchas idas y venidas en nuestra manera de comer hacen que aprendamos mucho sobre nuestro cuerpo. Sabemos perfectamente qué es lo que debemos hacer y lo que está mal para llevar nuestro peso a ralla y sobretodo, para mantener una alimentación que haga que nuestro cuerpo esté sano.

Lo más difícil de controlar es nuestra cabeza, es una lucha constante entre lo que nos apetece y lo que tenemos que hacer. Es una dura batalla que no logro vencer. Al final se trata de conseguir que lo que nos apetece es lo que debemos comer, y no llenar nuestro cuerpo de cosas que lo único que hacen es nutrir las ganas de seguir comiendo esos alimentos que no nos aportan más que calorías vacías, kilos de más y una descompensación corporal.

Llevo 10 días a "dieta" como me pasa siempre la primera semana ha sido todo un éxito, he bajado 1kg 600gr. Lo he hecho comiendo debidamente y haciendo un montón de ejercicio. Ha sido muy duro, pero muy compensatorio. Pero ha llegado la segunda semana, me he permitido que el fin de semana me flaqueara la fuerza de voluntad a base de bien y ZASCA!! llega el lunes, me apetece de todo menos verdura, me duele la garganta, tengo mocos, dolor de cabeza (esto no es por la dieta, sino que me he agarrado un buen constipado) por lo que los 5km que me había programado para hoy se quedan en una buena sesión de bata y manta en el sofá. Lo peor de estas situaciones es que hay que trabajar duro para no caer en el bucle, debo buscar las motivaciones de la semana tan buena que he hecho y superar esta lo mejor que pueda.

Ala, verdurita para cenar....

MUACKS!!

viernes, 17 de julio de 2015

A VECES ES NECESARIO DESAPRENDER

Sobre el tema de la alimentación acumulamos muchísima información fruto de siglos de evolución. El problema es que gran parte de ésta son falacias, mitos, leyendas urbanas, creencias populares que lo único que consiguen es impactar sobre nuestra salud y, finalmente, en nuestra calidad de vida. La cultura popular, los memes y las creencias campan a sus anchas en las cocinas. Por esta razón, si queremos empezar a comer mejor, primero es necesario deshacerse de toda la información equivocada que se ha ido asimilando, tenemos que desaprender. No quiero decir con esto que lo que ya sabemos sobre alimentación esté equivocado. Simplemente recalco que el mensaje, con el tiempo, va degenerando y normalmente nos quedamos con lo superficial. 

No me gusta entrar en foros de alimentación, pues allí campa de manera impune toda esta pseudociencia sobre la alimentación. Podemos encontrar grupos sobre si el gluten es bueno o malo, sobre cómo tomar el agua de mar, o si las proteínas provocan o no cáncer, por poner unos ejemplos. Son lugares faltos de rigor y llenos de falacias. 

Mi recomendación es leer más sobre el tema desde el rigor científico, huyendo de aquellos textos y lugares dónde se perpetúa el mito. Debemos volver a aprender sobre cómo alimentarnos y eso pasa por una mente abierta e higienizada. 

miércoles, 8 de julio de 2015

No dieta

Después de todos estos años y todas las dietas he decidido cambiar de estrategia.

De todos los intentos por perder peso que he hecho reconozco que el estilo Entulinea es el que más puedo recomendar. De todas maneras, por mi manera de ser y mi "necesidad" (si, entre comillas) de comer cosas "no debidas", ninguna funciona. Siempre vuelvo a coger los malditos kilos.

Pues bien, ha llegado el momento, voy a hacer una NO DIETA.

Ahora mismo debo estar bien cerca de los 70. Tengo que librarme de unos 10-12 kilos, con 42 años no es lo mismo que con 25, pero lo voy a intentar. Después de todos estos años en los que he librado una batalla contra la gordura, (nunca he sido delgada natural) lo único que he logrado es agobiarme, prohibirme cosas que luego me regalaba por triplicado como premio y coger el peso perdido también por triplicado. Si he tardado toda mi vida en pesar lo que peso hoy, puedo perfectamente tardar doce meses en perder doce kilos. ¿O no?

Soy guapa, inteligente y fuerte (y no tengo abuela). Tengo una familia maravillosa a la que ofrecerle la mejor versión de mi. Y sobretodo tengo un maravilloso compañero de viaje que me adora, apoya y refuerza todo mi trabajo y mis decisiones.

A partir de ahora voy a basar mi no dieta en elecciones y compensaciones de verdad:

1.- Intentar comer lo más sano posible. Esto no tiene nada que ver con comida ecológica ni veganismos ni similares. Esto quiere decir que voy a intentar comer lo más variado posible y con los alimentos menos procesados (pocos fritos, más integrales, más verdura y pescado).

2.- Pensármelo cuatro veces antes de lanzarme a un bollo (que son mi perdición) o a un bocadillo, pizza o similar (que también son mi perdición). Reflexionar seriamente si es gula o necesidad, buscar alternativas y ganar la batalla.

3.- Si hago un exceso o un pecado...je je, que sea poco, no ponerme como el kiko y controlar las raciones y saberlo compensar de verdad y no liarme a arrepentimientos falsos que no conducen a nada.

4.- Más deporte y menos sofá.

5.- Y poco a poco, correr sólo con las zapatillas y los auriculares puestos.

Ahí vamos: ¡EMPEZAMOS!